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martes, 2 de abril de 2013

Etapas Evolutivas




     Las personas pasamos por diversas etapas en el transcurso de nuestras vidas, y que son conocidas en  psicología como etapas del Desarrollo Humano:

Gestación, Nacimiento, Lactancia, Primera Infancia.   
Segunda Infancia, Pubertad, Adolescencia, Adultez Joven, 
Adultez Media, Adultez Mayor o Vejez y Muerte.

     Todas estas etapas implican diferentes retos para la mayoría de las personas, y muchos de estos retos dependen de la cultura en la cual vivimos.
Un autor muy conocido en la Psicología del Desarrollo Humano, llamado Erik Erickson,  plantea como es el desarrollo emocional desde el nacimiento hasta la muerte. Cada etapa tiene un reto que se logra luego de superar un conflicto entre lo que es adaptativo en la sociedad y lo que no.

     Podemos acompañar este desarrollo emocional con ritos, reuniones familiares que respetan el cambio de etapa, que le dan significado al transcurrir de nuestras vidas, que favorecen una transición armoniosa.

     Según Erikson, estas transiciones pueden resumirse en las siguientes ocho etapas:

 1.- CONFIANZA / DESCONFIANZA
0 a 1 año: Depende de la relación con la madre, si ella satisface las necesidades de amor, contacto físico, contención, comodidad y alimento del bebé, este adquiere la confianza básica en el mundo, le transmite la sensación de que puede vivir seguro, confiado. Si el bebé no ve satisfechas sus necesidades físicas y emocionales desconfiará de todo y de todos, se sentirá inseguro.

2.- AUTONOMIA / VERGUENZA Y DUDA
1 a 3 años: El niño adquiere la consciencia de sí mismo como ser un independiente de sus padres. La adquisición de la Autonomía se fundamenta en que comienza a caminar, a trepar, a hablar y comprender. Se observa el deseo de hacer todo por sí mismo. Los fracasos, la burla de otros y las exigencias excesivas de los cuidadores pueden generar duda y vergüenza.

3.- INICIATIVA / CULPA
5 a 6 años: Por el impresionante desarrollo físico, intelectual y social, los niños prueban sus habilidades. Si los resultados de sus pruebas tienen resultados fuera de lo esperado por otros, el niño se siente culpable. Si más bien es reconocido y validado socialmente, expresará libremente sus iniciativas, se sentirá reconocido. Descubre lo que puede y lo que es capaz de hacer.

4.- INDUSTRIOSIDAD / INFERIORIDAD
7 a los 12 años: Los niños presentan un notorio interés por desarrollar sus habilidades académicas, sociales y motrices. Las comparaciones desfavorables, los fracasos, contribuyen a la inferioridad. Llega a sentirse insatisfecho y descontento con la sensación de no ser capaz de hacer adecuadamente; si además, es discriminado y excluido predomina el sentimiento de inferioridad.

5.- IDENTIDAD FRENTE / CONFUSIÓN DE PAPELES
     Tiene lugar durante
 la adolescencia, la transición de la niñez a la edad adulta. Comienzan a mirar su futuro carrera académica, profesión, relaciones, familia, vivienda, etc. Y poco a poco van explorando las posibilidades, van avanzando en la formación de su propia identidad en función de los roles con los que se identifican y que aspiran a desempeñar. Si no logran elegirlos y empezar a desempeñar dichos roles, prevalece una sensación de confusión sobre sí mismos y su papel en la vida.

6.- INTIMIDAD / AISLAMIENTO
     Suele tener lugar en
 la adultez temprana, entre los 20 a los 25 años, surge la necesidad de relacionarnos más íntimamente con los demás. Exploramos las relaciones que conducen hacia compromisos más largos. Avanzar en este nuevo reto puede conducir a relaciones satisfactorias en las que se comparte la intimidad emocional y física, con importante sensación de seguridad e implicación con otro dentro de una relación. Evitar la intimidad, temiendo el compromiso y las relaciones, puede conducir al aislamiento, soledad, e incluso a la depresión.

7.- GENERATIVIDAD / ESTANCAMIENTO
     El reto de la Generatividad suele experimentarse en la
 edad adulta media, en una etapa que dura desde los 25 hasta los 60 años aproximadamente, somos productivos, creativos, además establecemos una relación y desarrollamos una sensación de ser parte de algo más amplio. Aportamos algo a la sociedad al criar a nuestros hijos, ser productivos en el trabajo, y participar en las actividades y organización de la comunidad. Si no alcanzamos estos objetivos, nos quedamos estancados y con la sensación de no ser productivos.
No alcanzar satisfactoriamente la etapa de generatividad puede hacer sentir a la persona que transcurre el tiempo y envejece sin cumplir sus expectativas. Las dificultades en sus habilidades personales no han permitido que su vida sea un flujo creativo de experiencias, se sienten apáticos y cansados.

     Las personas generativas encuentran significado en el empleo de sus conocimientos y habilidades para su propio bien y el de los demás, dejan un legado a las generaciones futuras, se trascienden a sí mismos.

8.- NTEGRIDAD DEL YO / DESESPERACIÓN
    En la vejez desarrollamos un sentido de integración si nos sentimos satisfechos con lo que hemos hecho con nuestras vidas, si aceptamos nuestras limitaciones y reconocemos nuestros logros, o sentimos venir la muerte con desesperación por culpa, insatisfacción y quejas continuas por lo que no pudo ser o no supimos aprovechar.

     Saber qué esperar en las diferentes etapas de la vida, nos permitirá aceptar los cambios, conocer cómo es nuestro ciclo vital y acompañar las transiciones con pequeños ritos que doten de significado personal, familiar y social, que cada etapa sea un morir y un renacer, una posibilidad de crecer emocionalmente y de vivir con más intensidad.

Alicia Núñez
Psicóloga Clínica, Psicoterapeuta
@spacioemocional


miércoles, 13 de marzo de 2013

Viviré una vida feliz, pero la vida y la muerte de la persona que ha muerto
siempre formarán parte de mí.
Siempre la echaré de menos.
Angie Amalí

  

¿Cómo acompañar a mis hijos para comprender la muerte
y otros procesos de duelo? (II)
 
 
 
     Para acompañar a los niños es muy importante que sus familiares comprendamos que el dolor es reacción natural cuando perdemos a alguien querido. De allí, que se recomienda a los adultos que no oculten a los niños en duelo su propio dolor. Porque les estarían enseñando que la tristeza, el enojo y el miedo son sentimientos para avergonzarse. Sin embargo, si hay que cuidarse de llorar prolongadamente delante de los niños porque podría asustarles en exceso.

    Es fundamental entender que los niños pueden aceptar realidades dolorosas sin que recurramos a fantasías o mentiras blancas para suavizarlas. Si los adultos sobreprotegen a los niños del dolor de una pérdida, es porque se están protegiendo sí mismos de su propio dolor.

     Podemos ayudarlos:

- Permítales expresar el dolor a su manera y en el momento en que lo necesiten.

- Anímeles a redactar una carta o hacer un dibujo que exprese lo que sienten.

- Facilite que reanuden sus actividades normales cuando se sientan preparados.

- Escúcheles y permítales hablar de su dolor cuando quieran conversar sobre ello.

- Abrácelos y acarícielos así les da el amor y la seguridad de ser amados, y sobre todo el espacio seguro para expresar sus emociones en su proceso de duelo.

- Indague sobre cómo perciben lo que se le explica acerca de la muerte.

- Permítales expresar sus inquietudes religiosas y espirituales.

- Manténgalos en sus en entornos y rutinas familiares, la separación puede aumentar sus miedos de abandono.

- Procure dedicarles de manera exclusiva horas de atención, escucha y contención.
 
 
Alicia Núñez
Psicóloga Clínica, Psicoterapeuta
@spacioemocional

domingo, 10 de marzo de 2013

¿Cómo acompañar a mis hijos para comprender la muerte y otros procesos de duelo? (I)


      Recientemente falleció mi mamá quien compartía conmigo muy de cerca la crianza de mis dos hijos, por lo que me ha tocado profundizar en cómo mis hijos viven esta pérdida tan significativa y ponerme en su piel para comprender sus procesos. Aunque en muchas ocasiones los adultos nos negamos a explicar a los niños esta realidad, es importante darles la contención, escucha y apoyo que necesitan.
     Es importante aclarar que no sólo la muerte de un ser querido es motivo de duelo, también el cambio de casa, colegio, muerte de una mascota o separación de los padres son situaciones de duelo para los pequeños.

     En primer lugar me pregunté, ¿Cómo entienden la muerte los niños según su etapa evolutiva? Los bebés, lactantes, sólo perciben la ausencia de ese ser significativo, expresan su temor a través del llanto. Recordando siempre los principios de Jean Piaget, a partir de los 6 meses tienen noción de constancia, es decir, almacenan en su memoria el recuerdo, la imagen de ese ser significativo, que les da contención, amor, consuelo, alimento y satisfacción del resto de sus necesidades físicas.
 
     Los preescolares en principio perciben la muerte como temporal y reversible como en los dibujos animados, y paulatinamente irán comprendiendo que la muerte es permanente, que cada persona y cada ser vivo finalmente muere. Por los retos que implica su desarrollo emocional, intelectual y social, en esta etapa tienden a percibir que ellos son culpables por haber tenido sentimientos negativos hacia la persona que falleció y creer que eso fue la causa de su muerte.

     Los niños en edad escolar tienen una noción más realista de la muerte. Aunque la representen como un ángel, un esqueleto o un fantasma, comprenden la muerte como permanente, universal e inevitable. Sienten curiosidad del proceso físico y qué nos pasa después de morir. Sienten temor a su propia muerte, la de personas significativas y temor a lo desconocido.
 
     Los adolescentes tienen una idea de la muerte a partir de las experiencias que han vivido con personas cercanas o las experiencias y creencias que les han transmitido familiares y amigos. La muerte rompe su necesidad de invulnerabilidad producto de estar conformándose su identidad e individualidad de encontrar su propia identidad.

 

Alicia Núñez

Psicóloga Clínica, Psicoterapeuta

@spacioemocional

alicia.psique@gmail.com